Mikrorrelatoak

Sísifo

Persona, seguro que conoces la historia de Sísifo, el fundador y rey de Corinto. Entonces seguro que sabrás que hizo enfadar a los dioses griegos por su extraordinaria inteligencia. Como castigo, quizá por celos, aquellos le condenaron a una terrible condena. Perdería la vista y empujaría para siempre una roca montaña arriba hasta la cima, para que, al llegar, la dejase caer rodando hasta el valle, y así a empezar de nuevo hasta llevarla arriba otra vez, así indefinidamente.

Y si tragedia era este duro trabajo continuo, más aún lo era saber de las maravillosas vistas de su tierra que no podía contemplar desde lo alto de la montaña siendo ciego como era.

Sísifo es esclavo de su destino. Sólo es libre cuando deja la roca en el alto de la montaña. Pero su libertad es efímera, dura un instante tan solo, pues cuando rueda aquella de nuevo hacia el valle, sabe que no puede descansar y que debe comenzar de nuevo, una vez más por primera vez. 

Pues bien, el mito de Sísifo me permite descubrir la inútil lucha de las personas por conseguir la felicidad, pues la vida es un continuo comienzo y un continuo final, como el batir de las olas, los amaneceres, respirar... Nada es permanente ni eterno y, por ello, las personas nos acabamos convirtiendo en una maleta cargada de encuentros y despedidas. Quizá sea esto lo que la hace tan hermosa.

La vida es un continuo ir hacia delante para llegar al inicio, un círculo mágico que nos envuelve dentro de sí como una madre, una órbita que nos aleja unos de los otros para acercarnos cuando menos te lo esperas. Sísifo se asoma constante-mente a nuestras vidas para enseñarnos que volvemos a empezar siempre, que cada día que amanece es un regalo, que tras trepar a la copa del árbol se emprende el camino de vuelta a las raíces, para formar para siempre con ellas parte de la tierra y hacernos, así, eternos.

Mi año de nacimiento me dice que yo estoy volviendo al principio de mi vida, que la órbita del tiempo me lleva en sus brazos a otras personas que siempre han estado ahí, no importa el lugar, a los bailes de estrellas fugaces, a entender cosas que ahora alcanzo y que no lo hacía en tiempos de trasnoches y desmanes.

Hoy es hora de confinamientos, pero pronto habrá tiempo para marchar, para iniciar un nuevo camino. Da igual por dónde y a dónde.

Mi equipaje es ligero. No llevo mucho, tan sólo una pequeña cicatriz en mi maltrecha vanidad.

Pedro

Alkatea, Ander Ańibarro Auzoen zinegotziak 2019-2023 Legegintzaldirako Plana Ekintzen jarraipena: kontu ematea Gardentasun ataria Egin zure ekarpenak Hurrengo ekintzak Egin ezazu zure kontsulta / Hobe ezazu zure herria Manda tus noticias a la info-agenda Zuin Egoitza elektronikoa Diru-laguntzak Helbideratu ure zergak Prestakuntza-ikastaroak Nire ordainketa Zure Laudio Ikus industrialdea 2030 Agenda, udalerriaren garapen jasangarrirako ibilbide-orria Laudio Top Zinema Autobus ordutegiak Laudio Garapen Agentzia